martes, 9 de febrero de 2010

Colombia: "Operación Fronteras"; red al servicio de "El Chapo" Guzmán desarticulada



La red de narcotraficantes desarticulada por Colombia y Estados Unidos, con la detención de 22 personas, era una multinacional al servicio de cárteles mexicanos y colombianos que exportaba semanalmente cinco toneladas de cocaína, reveló el martes un alto oficial.

El director de la Policía de Colombia, general Oscar Naranjo, ratificó que la "Operación Fronteras" que culminó en los últimos días después de dos años de investigaciones y seguimientos es la más grande y exitosa contra el narcotráfico de la última década.

"Lograron construir una infraestructura para prestar servicios a los cárteles mexicanos y colombianos", dijo el oficial en una conferencia de prensa en la que presentó ante los medios de comunicación a los detenidos, sobre quienes pesan solicitudes de extradición de Estados Unidos.

Naranjo identificó a José Guillermo Gallón como el hombre clave de la organización que proveía de recursos económicos para la consecución de aviones, la infiltración en instituciones y el reclutamiento de pilotos y controladores que se encargaban de la exportación de la droga.

El oficial aseguró que otra detenida, Patricia Rodríguez, tenía una relación cercana con el capo mexicano Joaquín "El Chapo" Guzmán y suministraba las pistas clandestinas y fincas para el acopio de la droga en el norte de Colombia desde donde se exportaba en aviones a Centroamérica.

La red desarticulada trabajaba para por lo menos cuatro reconocidos narcotraficantes colombianos con nexos con los cárteles mexicanos.

La organización también despachada cargamentos de cocaína por vía marítima desde el puerto de Buenaventura, en el Océano Pacífico.

"Como quiera que esta operación mafiosa impactó 10 países del continente, hemos iniciado en seis de ellos investigaciones a través de la DEA con autoridades locales particularmente en Panamá, Guatemala, Honduras, en Costa Rica, en México para terminar en una segunda fase con los tentáculos operadores de este grupo mafioso", sostuvo Naranjo.

Desde la Operación Milenio, realizada entre 1988 y 1999, en la que cayó Fabio Ochoa Vásquez, una antigua leyenda del narcotráfico de Colombia que fue extraditado a Estados Unidos, no se había dado un golpe tan significativo a las estructuras del narcotráfico en Colombia, según la Policía Nacional.

Colombia es considerado el primer productor mundial de cocaína y Estados Unidos es su principal aliado en la lucha contra el narcotráfico.

Desde el 2000, Washington ha entregado a Bogotá más de 5.000 millones de dólares en ayuda militar y entrenamiento para combatir el tráfico de drogas en el que están involucrados cárteles, la guerrilla izquierdista y antiguos paramilitares.

La posición geográfica de Colombia, rodeada por dos océanos, lo convierte en un sitio estratégico para el tráfico de drogas y de armas, según fuentes de seguridad.

Más detalles

En por lo menos en cuatro ciudades de Colombia fueron detenidas 21 personas dedicadas al narcotráfico, entre ellas una mujer considerada el contacto directo de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, con los cárteles de ese país. En la operación se incautaron 25 aeronaves.

En un comunicado, la Policía Colombiana informó que se trató de la Operación "Fronteras", en la cual participó la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), y señaló que fue el golpe más grande en el marco de la lucha contra el narcotráfico en los últimos diez años.

La identidad de la mujer, supuesto contacto de El Chapo, no fue dada a conocer por las autoridades colombianas ni por las mexicanas, si bien en el comunicado se indica que los detenidos formaban parte de cuatro organizaciones relacionadas con los cárteles de Juárez y Sinaloa.

En la lista de detenidos hay 12 pilotos con amplia experiencia —a decir de la policía— en vuelos que llevaban el cargamento de droga a México, por encargo de los capos Maximiliano Bonilla, alias Valenciano; Daniel El Loco Barrera; los hermanos Calle Serna, Los Comba, y Los Mellizos.

De acuerdo con el comunicado, "la operación implicó la movilización de 35 equipos de vigilancia encubierta, el control en nueve ciudades del país y el allanamiento de un número significativo de inmuebles donde fueron arrestados varios de esos delincuentes", señaló el general Óscar Naranjo, director de la corporación policiaca colombiana.

"Estamos frente al golpe estructural más importante desde que se produjo la llamada Operación Milenio", dijo refiriéndose a la operativo desarrollado entre 1988 y 1999.

"Estamos hablando de una operación sostenida de dos años, que ha permitido la acumulación de material incontrovertible de tráfico, la identificación de rutas, de aeronaves, de sitios de despeje, de centros de acopio en 10 países de América", añadió.

De acuerdo con el general Naranjo, fueron desmanteladas cuatro organizaciones de narcotráfico que tenían conexión directa entre Colombia y los cárteles de Juárez y Sinaloa, las cuales operaban también en Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Guatemala, Honduras, República Dominicana, Colombia, Venezuela y Estados Unidos, que solicitó su extradición.

También se logró el aseguramiento de 25 aeronaves, de las cuales cinco pertenecían a una sola persona.

El director de la Policía Colombiana indicó que los procesados eran dueños de un sinnúmero de bienes en áreas rurales y urbanas, con apariencia, explicó, de negocios legales, de negocios de fachada; ellos habían logrado penetrar importantes círculos sociales.

"Podemos probar de manera incontrovertible cuánta droga ha movido cada uno de ellos, cuánta droga se le ha incautado a cada uno en Honduras, en Estados Unidos, en Guatemala", indicó en el comunicado difundido también en México.

En Colombia, entretanto, se explicó que la Operación "Fronteras" incluyó acciones en varias ciudades, entre ellas Medellín, Barranquilla y Cartagena.

El general Naranjo dijo además que los detenidos podrían tener nexos en Colombia con bandas criminales lideradas por paramilitares o con narcotraficantes o jefaturas por guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

La importancia de la operación hizo que tras la difusión de las capturas reaccionara incluso el presidente Álvaro Uribe, quien comentó que se trató de "un paso en la dirección correcta", y "ojalá los podamos capturar a todos" los narcotraficantes.

Confirmó asimismo lo dicho por la policía en el sentido de que los capturados "tenían conexión directa entre Colombia y los cárteles de Juárez y Sinaloa, en México".

El mayor golpe al narco en la última década

Ha sido una operación cinematográfica: 35 equipos camuflados de la policía colombiana, con la colaboración de la fiscalía y el apoyo de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), ha logrado capturar a 21 presuntos narcotraficantes con supuestos vínculos con los carteles mexicanos de la droga, en uno de los mayores operativos policiales desarrollados en Colombia en los últimos 10 años y que ha sido bautizado como la Operación Fronteras. Las detenciones se han llevado a cabo en ocho ciudades colombianas, entre ellas Bogotá, donde la policía ha detenido a un total de siete supuestos traficantes. La mayoría tiene cuentas pendientes en Estados Unidos, y está relacionada con empresas tapadera y con redes y operaciones de lavado de dinero en al menos 10 países de la región.

En esta ocasión, no ha habido pago de recompensas ni se han producido filtraciones de información que pudieran frustrar las detenciones. Un hecho poco frecuente, como ha reconocido el director de la Policía Nacional, general Óscar Naranjo: muchas veces, estas redadas fracasan por la traición de funcionarios corruptos. La Operación Fronteras fue tan transparente, ha dicho el general, que debe convertirse en un "modelo de operación para el continente" .

Desde el año 1999, cuando en la llamada Operación Milenio fueron detenidos más de 40 mafiosos -entre ellos, Fabio, uno de los famosos hermanos Ochoa, del otrora poderoso cartel de Medellín-, no se llevaba a cabo un operativo de estas dimensiones contra el crimen organizado. Según Naranjo -un personaje respetado en Colombia por su lucha constante contra las mafias-, el que ha culminado este lunes ha sido un "golpe estructural", que ha logrado penetrar en las entrañas de las cuatro organizaciones que monopolizan el negocio ilegal de la droga. Y ha sido el resultado de dos años de seguimientos, con identificación de rutas y ubicación de laboratorios y centros de acopio. Esta información, continúa el general, "debe poner en marcha el desmantelamiento de estas organizaciones".

La policía anuncia sorpresas

Los registros y las detenciones se han producido en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Cartagena y Bucaramanga, entre otras ciudades colombianas. Aunque aún no se han hecho públicos los nombres de los detenidos, se sabe que entre ellos figuran 12 pilotos y una mujer que actuaba como enlace con los carteles mexicanos. Y se anuncian grandes sorpresas: entre los capturados hay personajes respetados por la sociedad, camuflados como exitosos hombres de negocios. "Estamos probando que el narcotráfico se mueve en dos dimensiones: una de bandas armadas realmente muy visibles, que generan una gran violencia, y otra de delincuentes que habitan en apartamentos lujosos, que derrochan dinero por el mundo y que se sienten ajenos a esos niveles de violencia", ha explicado Naranjo.

El operativo, como siempre ocurre en estos casos, ha dejado al descubierto las extravagancias del mundo del narco: uno de los detenidos era dueño de cinco aviones privados; uno de los equipos encubiertos de la policía que participó en la operación vivió momentos de confusión, ya que los dos hombres que tenían en la mira decidieron el domingo tomar su avión privado para ir a otra ciudad a ver un partido de fútbol.

Entre los detenidos hay hombres de Valenciano, uno de los responsables del recrudecimiento de la violencia en Medellín, la segunda ciudad del país. El año pasado registró un índice de 56 homicidios por cada 100.000 habitantes. Según ha explicado Naranjo hace unos días a este periódico, esto es el resultado del vacío de poder generado tras la extradición Don Berna, un poderoso narco-paramilitar. "Se da una inestabilidad de mando y control de una criminalidad que siempre estuvo subordinada a un jefe", asegura. Uno de los antecesores de Don Berna fue el capo de todos los capos: Pablo Escobar, muerto en 1993. Las autoridades aseguran que han recopilado tal cantidad de información que pueden probar de "manera indiscutible" cuánta droga movilizaba cada uno e incluso cuánta coca exportaban. Sólo uno de ellos, aseguran, movía siete toneladas de cocaína a la semana.

Mexicana, pieza clave en la banda de "Los Pilotos"

Durante la llamada Operación Fronteras, realizada por el gobierno de Colombia, destacan seis personajes por su relevancia en el llamado cártel de Los Pilotos.

Una de ellas es Patricia Rodríguez, quien era el enlace directo con el cartel de Sinaloa, organización encabezada por
Joaquín "El Chapo" Guzmán.

El nexo con los narcotraficantes de ese país venía de la relación de su esposo, Francisco Cifuentes (del cártel de Cali), con el cártel de Sinaloa. Así lo afirmó el general Óscar Naranjo, director de la Policía Nacional de Colombia.

"La relación de Patricia era fluída, permanente y frecuente", explicó Naranjo y agregó que la mujer, también piloto, era el enclave de las provisiones del narcotráfico que salían de Córdoba y Urabá.

De hecho el grupo se llamaba de Los Pilotos porque dominaban las rutas aéreas, especialmente por el Pacífico.

Otro personaje clave era Freddy Arciniegas Niño quien, por su parte, aparentaba ser de clase media, pero a lo largo de la investigación se probó que gran parte del dinero del narcotráfico lo invirtió en apartamentos, residencias y fincas de lujo en Santander.

José Guilermo Gallón Henao, quien según la Policía, posaba como industrial pero era el mayor inversionista para la logística del tráfico de estupefacientes

Durante la operación se descubrieron varias actividades de narcotráfico ligadas a la Oficina de Envigado y dirigidas por él.

Arciniegas promovió, según Naranjo, la "ruta de oriente de la droga", a través de varios pilotos. Buena parte de esa actividad terminó con envíos de droga hacia África y luego a Europa.

Otro de lo capturados fue identificado como Mario Gómez. El general Naranjo reveló que este hombre articuló a otros pilotos para "prestar servicio" a los carteles mexicanos y colombianos. Con el tiempo, se convirtió en dueño de una ruta.

John Freddy Correa, a su vez, es uno de los delincuentes más cercanos a los hermanos "Comba" o Calle Serna. Esa relación lo hizo escalar en la organización hasta convertirse en administrador de laboratorios en Nariño, Cauca y Valle del Cauca.

Además, las autoridades tienen evidencia de su responsabilidad en la creación de dos oficinas de sicarios en el Valle.

Sólo las operaciones de Correa, dice la Policía, permitían la producción de entre una tonelada y una tonelada y media de cocaína a la semana.

Por último está Julio Hernando Moya, capturado después de llegar a Bogotá procedente de Estados Unidos, donde estaba montando varias empresas en Florida.

Moya era uno de los máximos responsables de la operación aérea, pues adulteraba los planes de vuelo y se encargaba de la instalación de matrículas falsas en las aeronaves.

Tras esta operación, la Policía empezó investigaciones en seis países para dar con otros operadores vinculados a esta organización.

(Con información de Reuters México, La Crónica, El País.com y El Informador.com)

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