Es madre de una adolescente que siendo niña, dejó encargada con su madre.
Ella, "Sonia" es madre soltera y antes de que cayera en las garras de este infierno, como ella dice, se desempeñaba como maestra en un jardín de niños.
Sin querer y sin imaginarlo, "Sonia" de pronto se vio envuelta con un tipo que sí se dedicaba a actividades ilícitas, pero que ante ella se presentó como todo un caballero, amable, con un buen trabajo y, sobre todo, dispuesto a hacer vida con ella y sacar adelante a su pequeña.
Pero la engañó.
Aquel sujeto era un distribuidor de drogas y en la casa de "Sonia" guardaba paquetes de cocaína. Ella no lo sabía.
Un día, soldados y federales catearon su vivienda y se la llevaron. Le abrieron proceso por delitos federales y hoy, desde el encierro paga su error.
Ella dice que por amor. Porque estaba enamorada de aquel monstruo, nunca se dio cuenta que se había llevado a vivir a su casa a su enemigo.
Hoy, como "Sonia" hay poco más de 10 mil mujeres presas, que enfrentan proceso en las cárceles del país por estar relacionadas con actividades, ya sea de narcotráfico o de delincuencia organizada.
De acuerdo con cifras de la Secretaría de Seguridad Pública Federal, este número representa el 5% del total de procesados por delitos federales en el sistema penitenciario nacional, que oscila entre los 220 y los 225 mil internos.
La cifra, agregan los números oficiales de la SSPF, creció hasta en un 400% en los últimos cinco años.
Precisamente en este sexenio en donde el presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, inició la guerra contra la delincuencia organizada en México y cuyo saldo se refleja en más de 50 mil muertes, miles de heridos, desaparecidos y también cárceles llenas.
"Sonia" espera impaciente que el último día de su pena, llegue.
Para conseguir una reducción parcial, presenta buena conducta.
Las compañeras, casi 70 mujeres del módulo femenil, se expresan bien de ella.
Cumple con todas las tareas y reza a Dios porque su infierno acabe para reencontrarse con su hija y rehacer su vida.
Es joven, no tiene los 40 años.
De acuerdo con números oficiales del sistema penitenciario nacional, en el sexenio de Vicente Fox el porcentaje de mujeres presas era penas del 3%.
Pero de 2007 a la fecha, el número de féminas que tienen participación en la delincuencia va creciendo.
Ubican tres razones primordiales por las cuales la mujer, sobre todo cuyas edades van de los 17 a los 35 años, se involucra en estas actividades:
1.- Por necesidad, ya que son madres solteras y requieren mantener a sus hijos
2.- Porque son engañadas, en el sentido de que no corren riesgo y todo está bajo control
3.- Por amor, es decir, que enamoradas o por no perder a su pareja, se animan a cometer o involucrarse en estas actividades, según lo resume el Instituto Nacional de las Mujeres.
Estas mujeres son utilizadas como "informantes", como halconas, incluso como gancho para hacer que sus víctimas (secuestros) caigan atraídos por sus encantos y en otros casos como sicarias.
Actualmente el penal federales de Islas Marías cuenta con una población femenil de 100 mujeres, consideradas por las autoridades como de mediana peligrosidad. En tanto que en el sistema penitenciario de Sinaloa la cifra no llega a 400 reclusas, la mitad por delitos contra la salud o incluso en delitos como el secuestro.
(Con información de El Sol de Mazatlán)